Chile y Argentina (Segunda Parte)

Parque Nacional Torres del Paine.

Buenos días queridos lectores. Hoy continuamos con el viaje por Chile, en el que veremos las maravillas del parque natural Torres del Paine.

Si os perdisteis la primera parte de Chile y Argentina podéis encontrarla AQUÍ.

Esperamos que os guste.

Como ya comenté en el post anterior las vistas desde la habitación del hotel quitaban la respiración y para muestra un botón o mejor, una fotografía. Durante los tres días que pasamos en el hotel Explora no me cansé de salir al embarcadero y de hacer fotos; hay que tener en cuenta que era el primer viaje que hacía con mi recién estrenada primera cámara digital y ya no tenía que restringir el número de fotos ni ver si tenía suficientes carretes para acabar el viaje. Aunque me llevé una de carrete porque no las tenía todas conmigo, la verdad es que fue un gran avance poder disparar sin miedo y, sobre todo, poder ver lo que estaba saliendo en el momento sin la incertidumbre de si ha salido bien o no.

Torres del Paine

El macizo del Paine está formado por varias estructuras montañosas que son, mirando desde el lago Petrohué: a la izquierda queda el glaciar Grey y el Paine Grande, después los Cuernos del Paine y a la derecha el Almirante Nieto, vislumbrándose por la zona de detrás las montañas que dan nombre al parque, las Torres.

El macizo rocoso en su conjunto es absolutamente espectacular, pero lo que de verdad impresiona son los Cuernos del Paine; ese contraste total entre los dos colores de las piedras que lo forman crea una de las imágenes más impactantes que se pueden ver. Si, además, tienes la suerte de verlos con nubes y claros, con el sol del amanecer dándoles un color anaranjado precioso y con la Luna aún presente en uno de sus lados, pues para qué quieres más.

Primer Día.

El Parque Nacional Torres del Paine es una de las áreas silvestres protegidas más importantes de Chile. Se encuentra ubicado entre la Cordillera de los Andes y la estepa Patagónica, en la Comuna de Torres del Paineprovincia de Última Esperanza, entre los 51º de latitud sur y 72º 57` de longitud oeste, distante unos 150 km. de Puerto Natales y a 318.2 km de Punta Arenas. Fue creada el año 1959 y es administrada por la Corporación Nacional Forestal.

El primer día nos dirigimos al valle del glaciar Grey; este glaciar forma parte del Campo de Hielo Patagónico Sur que es la tercera masa de hielo continental tras la Antártida y Groenlandia y la única que está fuera de las zonas polares. Además del glaciar Grey forman parte de esta gran masa de hielo glaciares tan conocidos como Perito Moreno, O’Higgins, Upsala o Viedma. Después de una caminata nos embarcamos en un crucero para llegar a la base del glaciar y ver los témpanos que se van desprendiendo de este glaciar al lago del mismo nombre. Impresiona ver esas grandes paredes de hielo que van avanzando lentamente y que desprenden grandes bloques de hielo que flotan a la deriva en los lagos que se forman.

Después realizamos una caminata por el lateral del glaciar, pudiendo observar todo el campo glaciar desde las alturas. Impresionante cantidad de hielo que va avanzando unos centímetros cada año, modelando el valle glaciar.

Luis Alcaraz y un glaciar, Chile
Glaciar Grey

Después de las experiencias del día, volvimos al hotel donde nos esperaba un baño relajante en la piscina y en el jacuzzi al aire libre. Nos comentaron que una de las mejores sensaciones es bañarte en la piscina de agua caliente para luego tirarte directamente al lago de origen glaciar (eso sí al lado de la escalera por si acaso); que la sensación del cambio de temperatura te deja como nuevo. Pero no nos atrevimos ninguno y nos conformamos con tomarnos una cervecita metidos en el jacuzzi, que tampoco estuvo mal.

Pepe en el jacuzzi
Jacuzzi en Chile
Macizo Paine

¿Te perdiste el primer post de Chile y Argentina?

Chile y Argentina (Primera Parte)

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Segundo Día.

La cordillera Paine, también conocida como Macizo Paine, es un pequeño pero sobresaliente grupo de montañas ubicado en el parque nacional Torres del Paine, en la Patagonia chilena. Se localiza a 150 km al norte de la ciudad de Puerto Natales, a 400 km al norte de Punta Arenas, y a más de 2500 km al sur de la capital chilenaSantiago. Se ubica administrativamente dentro de la comuna de Torres del Paine (Región de Magallanes y de la Antártica Chilena). Dentro de sus cumbres, las más conocidas son las denominadas Torres del Paine, tres picos graníticos de unos 2600 m de altura en promedio.

El segundo día nos dirigimos a la base de las Torres del Paine. Al principio fue una caminata bastante sencilla por un valle que iba ascendiendo poco a poco hacia la morrena que lleva hasta la base de las Torres.

Cuando uno ve desde la distancia una morrena de un glaciar te da la impresión de que son unas piedras pequeñitas que va dejando el hielo a su paso, pero cuando llegas a la base te das cuenta de que las piedrecitas son inmensas y tienes que ir subiendo lo mejor que puedes y cada uno a su ritmo y por el camino que mejor le parece. Eso fue, más o menos, lo que nos dijo el guía: que fuésemos subiendo y que él iría de coche escoba por si tenía que ayudar a alguien.

He de decir que la mayoría de las piedrecitas eran más altas que yo y que la subida, aunque no entrañaba peligro alguno, era complicada. Lo que sí que tengo que reconocer es que los guías se portaban bien y llevaban toda la comida, teniendo que llevar nosotros solo la bebida; todo un detalle.

Torres del Paine

Pero todas las penalidades quedan olvidadas cuando llegas a la base de las Torres. Las Torres del Paine son tres paredones impresionantes con una altitud de unos dos mil metros. La altura no es muy grande, pero, al ser una caída vertical de una buena cantidad de metros, es muy impactante. Además, las condiciones meteorológicas no suelen ser muy buenas y hacen que su escalada sea de las más difíciles que se pueden intentar. Desde la cueva donde nos refugiamos para comer con tranquilidad se veían a unos montañeros que las estaban escalando, o más bien reptando, pues el viento predominante que soplaba con fuerza hacía que estuvieran casi en posición horizontal. Vamos, que hay que estar un poco mal de la cabeza para escalarlas, pero tiene que haber gente para todo.

Después de una bajada, casi peor que la subida, por las piedrecitas de la morrena nueva sesión de piscina y de pisco sours, que nos los habíamos merecido.

Último Día.

El guanaco (Lama guanicoe) es una especie de mamífero artiodáctilo de la familia Camelidae propia de América del Sur. Es un animal salvaje, en oposición a la llama (Lama glama) que es doméstica. Es de huesos finos, con una altura aproximada de 1,60 metros y cerca de 91 kilogramos de peso.​ Los guanacos jóvenes son llamados chulengos.

Guanaco (Lama guanicoe)

Nuestro último día tocaba una buena barbacoa de vacuno y cordero patagónico, que ya estaba bien de tonterías y había que comer en condiciones y no unos tentempiés como los días anteriores. Hay que decir que los guías siempre tenían el detalle de llevar algo de Baileys y nos tomábamos unos chupitos con hielo de los glaciares, que para eso somos turistas y hay que hacer turistadas.

Antes de la barbacoa hicimos una excursión bastante suave por una zona bastante menos abrupta que fue un respiro de los esfuerzos del día anterior.

En el recorrido fuimos viendo bastante fauna: numerosos grupos de guanacos (comida favorita del puma que no tuvo la delicadeza de dejarse ver), muchas aves como el Caracara plancus y otras de tamaño pequeño. También se veían algunos cóndores volando, aunque a una altura considerable.

Guanaco
¿Y tu que miras?

En un momento determinado estábamos en frente de una pared vertical y observamos unas manchas blancas en una repisa como las que dejan los buitres leonados y otras aves en nuestros montes a base de realizar deposiciones en el mismo sitio. Y ahí, tan a gusto, esperando para que el Sol calentara lo suficiente para poder empezar a volar, estaba un cóndor. En mi opinión una de las aves más bonitas y grandiosas que he visto, con su collar blanco de plumas, su mirada penetrante y el adorno de piel que sobresale de la cabeza.

Condor
Condor

Al final, después de tanto ejercicio y emociones, nos pudimos relajar con una buena comida a base de cordero y carne a la brasa, regada con buenos vinos de la tierra. Buen fin de fiesta para nuestra estancia en Torres del Paine, aunque aún nos quedaban los piscos de la noche.

Había sido una experiencia extraordinaria en uno de los hábitats más agrestes y desolados que he visto y, desde luego, había merecido la pena el suplemento del hotel.

Al día siguiente salíamos hacia Argentina, pero eso ya lo contaré la semana próxima.

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Torero
Torero
1 year ago

Muy interesante.
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